La selección "Un vin presque parfait"

Por lo general, los concursos y las guías de vinos son muy elitistas. Los vinos son seleccionados por profesionales y se dirigen sobre todo a conocedores apasionados. Se utilizan terminologías muy "enológicas". El ama de casa o el simple particular que busca un Merlot, bueno y barato para pasar un buen rato con sus amigos, o un Anjou Villages simplemente afrutado y abordable, no saben qué elegir.
Para ellos es tan importante tener un producto acorde a la noche que van a pasar, como el precio que debe ser moderado, y el aspecto de la botella que debe ser atractivo.
Ninguna selección responde a estas tres expectativas del consumidor.

Buena calidad

Precio moderado

Presentación atractiva


"Un vin presque parfait" desea tener en cuenta estos 3 criterios. ¿Cómo?

- Teniendo en consideración la calidad de un vino y apreciando el trabajo que ha realizado el viticultor durante toda la elaboración de su preciosa bebida. Catando según las reglas en vigor por los profesionales, y notando los mejores vinos de cada categoría.
- Favoreciendo los vinos que tengan la mejor relación calidad-precio.
- Notando la presentación, porque preferimos tener una bonita botella en la mesa y porque así recompensamos el esfuerzo de creación realizado por el productor para vestir su vino.


Un vin presque parfait

¿Cómo se determina el resultado final para premiar "Un vin presque parfait"?

- 50% de la nota proviene de la cata y por lo tanto de las cualidades puramente organolépticas del vino, sin tener en cuenta otros criterios.
- 25% de la nota se da por el precio, es decir con respecto al promedio del marcado de vinos idénticos.
- el 25% restante se atribuye a la atractividad y a la satisfacción de descubrir un vino bien vestido.


¿Cuáles son los jurados y quienes lo forman?

El lado profesional de la cata está garantizado por:

Fabrice Sommier, Mejor Obrero de Francia de Sumillería 2007 (ver su perfil)

Fabrice Sommier determina la tabla de notación y asegura el buen desenvolvimiento de la cata "a ciegas", es decir una cata en donde los catadores no ven las botellas. Cada jurado nota las cualidades intrínsecas del vino de su categoría (misma denominación, misma añada). También nota el placer que va a tener el consumidor en probar el vino.
La nota otorgada por el precio de venta al consumidor se calcula por ordenador; por lo tanto, es totalmente objetiva. Por último, cada catador se convierte en comprador potencial y nota individualmente la atractividad de la botella y su originalidad, teniendo en cuenta sobre todo el placer que le va procurar ponerlo en su mesa. La botella tiene que estar vestida para que se distinga y que sea agradable y segura.
Todos aquellos vinos con una notación que los clasifique a la cabeza de su categoría son admitidos como "Un vin presque parfait" y van a poder utilizar el trofeo para distinguirse.

dégustation à l'aveugle